sábado, 25 de febrero de 2012

TRAICIÓN



¿Adónde va esa sonrisa clara y cristalina
cuando en la despedida
sólo a rozar mis labios atinas?

Si las manos quedan silenciosas
atrapadas en algún sueño
de otro refugio que tal vez espera?

Y te engalanas con afán y maestría,
tal vez una niña sea la dueña de tu esmero.
Es difícil comprender
que ya no te interesa mi embeleso.

Nuestro amor, o simplemente … mi amor
ha quedado sumergido en el tiempo, en el hastío.

No puedo combatir con el tiempo
que por mi cuerpo ha traspasado,
 ni esconder las arrugas de mi piel
o mi sonrisa desteñida.

Quiero comprender que en la vida
todo se termina
como el río en el mar,
como la lluvia en el arco iris.
Pues he de caminar siempre sola ….
 ese es mi destino. 

jueves, 23 de febrero de 2012

CANTO AL RÍO JAIME




Río Jaime
trovador de madrugadas,
hoy cantas tus alegrías
con colibríes y chicharras.

Varios años te dormiste
bajo la arena dorada.
Hoy danzas jubiloso
entre remansos y cascadas.

Río Jaime
cristal del paisaje pochano,
eres el espejo donde cielo,
sauces y montañas.
se miran cautivados.

Taruca-pampa rasga sus entrañas
para abrir tu camino escarpado;
y en picada te descuelgas
entre valles y quebradas.

Estrepitoso espumas los contornos
y serpenteas los montes;
llegas calmo, saciado a Salsacate,
tu remanso milenario.

Y juntos, hermanados,
te abrazas al Cachimayo,
arroyo frío y amarronado
para dar a luz a Salsacate
entre sal, arena y remansos.


Gladys Acevedo
Poeta Pochana

lunes, 6 de febrero de 2012

LAS SÁBANAS


LAS SÁBANAS

No sufras amor mío!
No es tristeza, ni un poquito de frío
lo que guardan las sábanas
mientras canta el río.

¡No sufras amor mío!
Mis silencios tienen transparencias
escondidas en los pliegues que se anudan
a tu cuerpo embriagado de mil caricias.

No son lágrimas las que brotan.
Es mi calor, mi sed, mi pasión.
 Es mi ser envolviendo tu amor
cuando llega la noche para regalarte mil estrellas.

Y las sábanas se convierten en mi piel
recorriendo tu universo.
En ellas dejo, día a día, la promesa
de regresar cuando despierte el sol.

Gladys Acevedo

Mi Sentir

Poemas en homenaje a la tierra que me adoptó:Pocho, departamento del oeste cordobés en Argentina.

¡Pampa de Pocho!
Te despliegas perezosa
entre palmares y algarrobales;
entre aromas, silencios
y lastimeros churcales.

Tu silueta lujuriosa funde
el ritmo cadenciosos de tus ríos,
el rojo estridente de mil atardeceres
junto a la transparencia de tu cielo
fileteado de volcanes.-

¡Pampa de Pocho!
Bendita tierra tapizada de verdores,
embriagada por tus encantos
esperas pacientemente
el fruto de tus maizales


(Antología S.A.D.E 99 Poesía)


REMINISCENCIAS

REMINISCENCIAS

Puchú, Puchú.
tu nombre de valiente
ha quedado hundido
en el corazón de la pampa pochana;
esa tierra bendita
que atesora mil batallas.
Tus huellas duermen
bajo los caminos polvorientos;
mientras brota quejumbrosa la sal
desde la profundidad de tus dominios.

Tu raza quedó escondida
bajo la alfombra de maizales
vertiendo la fuerza de un pueblo
ya desaparecido.
La misma luna,
el mismo sol,
las mismas sierras
que tus ojos absorbieron
para prenderse de tu corazón.

Puchú, Puchú,
el latido de tu pecho bravío
estalla cada atardecer
en su matiz enrojecido.
Mientras, el canto de tu tierra
duerme entre miles de palmares
sacudiendo sus crestas
sobre misteriosos pedregales.
(Traslasierra. Voces del 2.000. Antología)


CANTO A TANINGA

CANTO A TANINGA

Taninga,
quiero pintarte
con brillos de estrellas,
con hebras de lunas.

Taninga,
deseo cantarte
con murmullo de agua
brincando de piedra en piedra.

Taninga,
quiero salpicar tus lomadas
con brisas de noches veraniegas.

Aquietarte con el frío de los inviernos
abrazada por el gélido viento sureño.

Taninga,
quiero alumbrar
la alfombra aterciopelada
de tus pastizales.
Quiero aunar el canto de los grillos,
de las chicharras
y el andar silencioso
de graciosas vizcachas.

Quiero pintarte con mis sueños
desatando mi canto
mientras cabalgo entre tus
cerros y lomadas.
(Traslasierra. Voces del 2000.
Antología)



DESCUBRIR

DESCUBRIR
Velia Villarreal

En esas noches pochanas,
acunada con el suave cantar de las chicharras,
descubrí la inmensidad
entre destellos de noches estrelladas.

Y aquí me encontré,
entre sierras y palmares,
bajo una luna dibujada.


Y aquí me quedé,
para el ver el verdor de los maizales,
para sentir la fragancia diáfana
de hierbas y algarrobales.

Pocho, Pocho !
Eres la tierra donde ha quedado mi simiente.
Un hijo que absorbe tu esencia tradicional,
las siluetas de tus cerros,
el color de tus amaneceres,
la transparencia de tus ríos
recorriendo caminos de piedra y sal.

(Traslasierra. Las voces del 2000 . Antología)