sábado, 17 de noviembre de 2018

LEYENDO CUENTOS EN COMODORO RIVADAVIA.

Después de un largo año, retomo este espacio feliz, muy feliz.
Se preguntarán cuál es la razón? ... sencillamente por el viaje que realicé rumbo a Comodoro Rivadavia, ciudad donde viví parte de mi vida.

Allí, bajo el cobijo de un cielo que se mira constantemente en el mar, jugueteando con el viento y saludando las bardas, reencontré la amistad y la plenitud del presente. Y como cada instante de la vida, nuevas puertas y vivencias se abrieron de par en par.

Sin esperar acontecimientos de esta índole me encontré con la sorpresa de ser invitada a dos lugares: Radio Nacional de Comodoro Rivadavia y la Escuela N° 184. Allí la calidez de sus protagonistas permitieron el vuelo de la palabra  a través de lectura de cuentos y poesías en dos tardes inolvidables.

RADIO NACIONAL COMODORO RIVADAVIA

La primer invitación fue el 5 de Noviembre por parte del Grupo Abuelas y Abuelos Leecuentos de Comodoro Rivadavia,  incorporándome como invitada especial  al programa radial  LLEGÓ LA HORA DEL CUENTO, emitido los lunes por Radio Nacional Comodoro Rivadavia AM 670 y FM 94.3.


Con la emoción propia de la situación pude compartir mis vivencias y sentires como Cuentacuentos de Salsacate, llevando la voz de los pochanos a través de mi palabra.

Cada semana durante una hora, las adorables abuelas convierten el espacio radial en un escenario mágico dando vida a los múltiples personajes que surgen de cuentos y poesías . El juego de la imaginación se intensifica a medida que los minutos se deslizan junto a risas y comentarios en un envolvente remolino musical.

ESCUELA N° 184

La segunda invitación se concretó en la Biblioteca de la Escuela N° 184. En esa oportunidad Ana María Lovecchio, Abuela Leecuentos, hizo las presentaciones pertinentes a los diferentes grupos que participaron.

Entre libros, suspiros, miradas y carcajadas la tarde se desarrolló en un ambiente donde los personajes cobraron vida durante los relatos.

De este modo, por esas cosas de la vida, como la Cuentacuentos de Salsacate, tuve el honor de llevar la voz de Traslasierra  deslizándome en un manojo de palabras que se convirtieron en cuentos y poesía.

Mi profundo agradecimiento a las Abuelas Leecuentos de Comodoro Rivadavia, a la Vicedirectora de la Escuela N° 184, y en especial a Ana María, la gestora de estos encuentros haciendo vivo el latir del suelo patagónico.




Mi profundo agradecimiento a todos por la calidez del encuentro, motivo para tejer redes uniendo decires atravesando el espacio y el tiempo con la palabra.





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Mi Sentir

Poemas en homenaje a la tierra que me adoptó:Pocho, departamento del oeste cordobés en Argentina.

¡Pampa de Pocho!
Te despliegas perezosa
entre palmares y algarrobales;
entre aromas, silencios
y lastimeros churcales.

Tu silueta lujuriosa funde
el ritmo cadenciosos de tus ríos,
el rojo estridente de mil atardeceres
junto a la transparencia de tu cielo
fileteado de volcanes.-

¡Pampa de Pocho!
Bendita tierra tapizada de verdores,
embriagada por tus encantos
esperas pacientemente
el fruto de tus maizales


(Antología S.A.D.E 99 Poesía)


REMINISCENCIAS

REMINISCENCIAS

Puchú, Puchú.
tu nombre de valiente
ha quedado hundido
en el corazón de la pampa pochana;
esa tierra bendita
que atesora mil batallas.
Tus huellas duermen
bajo los caminos polvorientos;
mientras brota quejumbrosa la sal
desde la profundidad de tus dominios.

Tu raza quedó escondida
bajo la alfombra de maizales
vertiendo la fuerza de un pueblo
ya desaparecido.
La misma luna,
el mismo sol,
las mismas sierras
que tus ojos absorbieron
para prenderse de tu corazón.

Puchú, Puchú,
el latido de tu pecho bravío
estalla cada atardecer
en su matiz enrojecido.
Mientras, el canto de tu tierra
duerme entre miles de palmares
sacudiendo sus crestas
sobre misteriosos pedregales.
(Traslasierra. Voces del 2.000. Antología)


CANTO A TANINGA

CANTO A TANINGA

Taninga,
quiero pintarte
con brillos de estrellas,
con hebras de lunas.

Taninga,
deseo cantarte
con murmullo de agua
brincando de piedra en piedra.

Taninga,
quiero salpicar tus lomadas
con brisas de noches veraniegas.

Aquietarte con el frío de los inviernos
abrazada por el gélido viento sureño.

Taninga,
quiero alumbrar
la alfombra aterciopelada
de tus pastizales.
Quiero aunar el canto de los grillos,
de las chicharras
y el andar silencioso
de graciosas vizcachas.

Quiero pintarte con mis sueños
desatando mi canto
mientras cabalgo entre tus
cerros y lomadas.
(Traslasierra. Voces del 2000.
Antología)



DESCUBRIR

DESCUBRIR
Velia Villarreal

En esas noches pochanas,
acunada con el suave cantar de las chicharras,
descubrí la inmensidad
entre destellos de noches estrelladas.

Y aquí me encontré,
entre sierras y palmares,
bajo una luna dibujada.


Y aquí me quedé,
para el ver el verdor de los maizales,
para sentir la fragancia diáfana
de hierbas y algarrobales.

Pocho, Pocho !
Eres la tierra donde ha quedado mi simiente.
Un hijo que absorbe tu esencia tradicional,
las siluetas de tus cerros,
el color de tus amaneceres,
la transparencia de tus ríos
recorriendo caminos de piedra y sal.

(Traslasierra. Las voces del 2000 . Antología)